En estos meses dentro de la cancha he conversado con muchos padres de familia, en todas las veces preguntan por calificaciones, cuál es su comportamiento en clases, si tiene dificultad en alguna materia, etc. Se me vienen a la cabeza muchas cosas que yo también pasaba cuando estaba en el aula y recibía clases, si yo en mi casa estaba bien lo más probable es que me concentre en las materias y vaya con todo al colegio, a estudiar y pasar con mis compañeros, lo más normal del mundo.
En otras ocasiones me daba tristeza de saber que los chicos parecen que lucharan una batalla solos contra el mundo, algunos porque su situación familiar es complicada, otros porque no ponen de su parte, etc., en todos estos casos los profesores no podemos hacer mucho, la familia no puede pasarnos problemas que ellos deben y podrías solucionar si todos pusieran de su parte. No me faltan, confieso, de meterme más con los chicos pero ayudamos, no debemos cargarnos tareas que son de otros, aunque nos duela.
Pronto es la entrega de calificaciones parciales y es la única que se los ve a varios padres de familia, y en algunos casos ni aún así aparecen, y me deja intranquilo que muchas veces tiene calificaciones muy buenas, pero el chico va de tumbo en tumbo en clases, genera problemas, esto porque tiene cargas que dentro suyo y que en muchas ocasiones las trae desde la casa, algo para pensarlo.
Muchos dieces pero con una vida triste, más allá de las risas que pueden haber en clases, estamos frente a una situación complicada pero que, con esfuerzo y paciencia podemos salir adelante. Al final siempre la familia agradece todo lo que hace el colegio, directores y profesores pero lo mejor que podemos hacer es no estar pendiente solamente de los notas, lecciones, tareas sino de cómo está el estudiante, el hijo, el amigo, el hermano, etc., solo así como consecuencias las calificaciones vendrán como resultado de todo ese trabajo familia-colegio.
Finalmente, como confidencia, esta semana que he realizado mis preceptorías en la sección de primaria nos hemos trazado la meta de rezar y encomendar a las familias nuestras, a la de nuestros amigos, a los directivos y profesores. Si estamos convencidos de nuestra fe también desde temprano los chicos deben tomar acción para confiar en la ayuda de Dios y la Virgen para recorrer este camino juntos.
Convencido de lo que hacemos y de nuestras falencias, debilidades y fortalezas, este año sacaremos a muchas familias adelante, pero lo más importante, que acercaremos muchas almas a Jesús.
Finalmente, como confidencia, esta semana que he realizado mis preceptorías en la sección de primaria nos hemos trazado la meta de rezar y encomendar a las familias nuestras, a la de nuestros amigos, a los directivos y profesores. Si estamos convencidos de nuestra fe también desde temprano los chicos deben tomar acción para confiar en la ayuda de Dios y la Virgen para recorrer este camino juntos.
Convencido de lo que hacemos y de nuestras falencias, debilidades y fortalezas, este año sacaremos a muchas familias adelante, pero lo más importante, que acercaremos muchas almas a Jesús.