Hace pocos días de regreso en las canchas se me han venido muchas cosas a la mente, sobre todo recuerdos sobre lo que hace un profesor día tras días. De verdad la semana se pasa volando, las horas de clases también, los chicos te conocen muy rápido y hay que trabajar todo lo que se pueda con ellos en aspectos que van más allá de lo que enseñas desde tu asignatura.
Me preguntaba si no paramos y nos ponemos a pensar el por qué estamos dando clases, si salimos de esas duda rápido quizá no estemos en el lugar correcto. A mí se me hace difícil responder esa pregunta. Desde hace varios años le comenté a un sacerdote amigo que quería escribir un blog que se llamaría "Ser Maestro" con ocasión de unas charlas de formación en la que se nos animaba a desarrollar también iniciativas educativas en los medios de comunicación usando la tecnología para llegar a muchos más. Al final el blog nunca salió a la luz pero sí me atrevo a escribir este artículo expresando mi felicidad de regresar al lugar donde nunca me debí de ir, a una aula, a una escuela, a un lugar donde se va a ser feliz.
Partiendo de esta situación en la que todo va bien, hay que destacar que Ser Maestro es sencillo si uno vive de acorde con lo que dice, es decir, si hay unidad de vida; de otra forma lo único que estamos haciendo es decir, decir pero no enseñar con el ejemplo. Eso es difícil porque como dijo el tío Ben: un gran poder lleva una gran responsabilidad.
Poder porque influimos en jóvenes, niños, chicos y grandes de alguna manera u otra y, con ello, a muchas familias que confían en nosotros la educación de sus hijos. Y responsabilidad no sólo porque nos piden cumplir una función, tareas, etc., sino porque ellos luego serán los que cambien el mundo, serán los protagonistas del mundo, para bien o para mal.
Gracias por dedicarte a esta noble tarea, nunca te rindas, no eches la toalla, si no lo haces tú, nadie lo hará. Recuerdas que no te hace maestro dar clases, enseñar o estar en la cátedra; es más poderosa tu vida, tu ejemplo, tus gestos, tus palabras... tu sonrisa. Tú me entiendes maestro!
Gracias por ser Maestro.
#SoyProfe