martes, 3 de mayo de 2016

La pequeña viajera

Recuerdo que era el primer día de clases en la universidad, había llegado unos días antes a la que sería mi nueva casa, un pequeño cuarto era suficiente para todo lo que había traído, el lunes tenía clases a las siete de la mañana, en la XL1 de la facultad de Educación, empezaba toda una historia que hasta el día de hoy se sigue escribiendo.


Quizá no sea una artista, pero ha sido toda una aventura estos años que la conozco. De hecho fue la primera persona que conocí en la facultad, era Eloizza, una pequeña niña me saludó cuando me senté cerca y empezamos a conversar, siempre extrovertida y dispuesta a todo por cumplir sus metas. 


Para las muchas personas que la conocen sabrán que siempre ha tenido metas altas, que nunca se ha desmayado, quizá cansado en alguna ocasión. Que ha demostrado toda su habilidad jugando futsal y liderando un gran equipo que ha sido capaz de conseguir muchos logros, haciendo historia de nuevo en la universidad. 
 
Haciendo historia. Campeonato de fútsal femenino


En poco tiempo nos hicimos buenos amigos, siempre con la intención de apoyarnos en situaciones difíciles y darnos aliento uno al otro, siempre con algún temor pero nunca con miedo a emprender algo. Eso se ha reflejado en sus múltiples viajes tanto a Estados Unidos trabajando y a Canadá por estudios universitarios, así ella demuestra de qué está hecha, un día y otro.



No obstante, no ha sido fácil aunque todo haya parecido alegría, felicidad, bienestar. Basta saber que han habido pasajes de la vida oscuros en los que no tienes con quién contar, estás solo contra el mundo, la distancia y la ausencia te lleva a valorar más lo que tienes o haz tenido, las experiencias van tallando el carácter y formando reciedumbre haciendo que los obstáculos sean uña escalón que te hace más fuerte, más valioso, mejor persona no sólo por ti mismo sino por eso que te ha pasado sirve para otros cuando pasan por algo similar. 


Conociendo el mundo. Es solo un gran comienzo


Así es la vida, ni blanca ni negra, tiene sus claroscuros, sus amaneceres y sus ocasos, fresca, gris y nublada, colorida, depende de cada uno la actitud que tome frente a lo que pasa fuera de sí. El día más gris podría ser perfecto si lo decidimos así, si actuamos de forma que cambiamos el color desde dentro de nosotros, y no hablo de cuestiones románticas sino de algo tan simple como actitud, personalidad, ser positivo es algo que no se enseña con el ejemplo, no siendo pesimista o simplón disfrazado de realismo u objetivo. No hay mejor modo de ver las cosas que como son, y es que hay mucho más bueno en la vida que malo. Sino imagina que feo sería vivir. 

Volviendo a la vida de nuestra protagonista, le gustan los idiomas, aquí entre nos me había contado que siete serían los idiomas que quería aprender, iban tres porque durante su estancia por Canadá cursaba francés como materia opcional así que venía para enseñar, otra pasión que la mueve a dar todo de sí en cada sesión de clase. 

Como se sabe y se ve le gusta viajar, en poco tiempo he abarcado gran parte de Norteamérica, pareciera algo lejano para cualquiera pero el que se lo propone y se enfoca en sus objetivos, sacrifica lo que tenga que hacer y elige siempre lo mejor. 


Grandes cosas han pasado, no hay límites
En pocos días volverá a suelo peruano, la quería hacer partícipe de este espacio virtual y personal a la vez, demostrando todo el cariño que le tengo en todos estos años, de un hermano norteño. Ahora le esperan muchos retos que superar, estamos seguros que solo era una nueva oportunidad para demostrar lo aprendido y lo vivido. Le deseamos éxitos a Eloizza, la pequeña viajera, con un corazón de oro.

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